El sueño del ascenso terminó en el Nou Camp de Morvedre.
El PRIMER EQUIPO venció por 1-0 al CF La Nucía en un estadio completamente entregado, en el ambiente más espectacular de toda la temporada, pero el resultado no fue suficiente para darle la vuelta a la eliminatoria tras el 3-1 de la ida.
Y aun así, el fútbol volvió a demostrar que no siempre gana quien más lo merece.
Los de Guillem Beltrán firmaron un partido valiente, intenso y dominador de principio a fin. El equipo avasalló al rival durante gran parte del encuentro, generó ocasiones muy claras y llevó el partido al escenario que soñaba toda la ciudad desde el primer minuto.
El Nou Camp de Morvedre creyó.
El equipo creyó.
Sagunto creyó.
Pero el segundo gol nunca llegó.
Tras el encuentro, Guillem Beltrán analizó con serenidad una eliminatoria marcada por los detalles:
“El fútbol hoy podría haber sido cruel, pero el acierto también se paga. En el cómputo global podemos decir que fuimos mejores en la segunda parte allí y mejores aquí, pero aquella primera parte tan floja en La Nucía es lo que terminó decantando la eliminatoria.”
Pese a la eliminación, el técnico quiso poner en valor el esfuerzo inmenso realizado por un grupo que ha superado cualquier expectativa esta temporada.
“No se les puede pedir más. El esfuerzo y el sacrificio que han hecho ha sido enorme. Empezamos siendo un equipo muy joven, con aspiraciones de salvación, y conforme avanzó el año empezamos a creer en el playoff. Hemos quedado segundos a un punto del primero y hemos hecho un playoff donde no se les puede reprochar absolutamente nada.”
Las lágrimas al final del partido reflejaban el compromiso de un vestuario que lo dejó absolutamente todo sobre el césped.
Un equipo joven.
Un equipo hambriento.
Un equipo que volvió a conectar a toda una ciudad con su club.
Y precisamente esa unión entre grada y equipo fue una de las imágenes más emocionantes de la tarde.
El Nou Camp de Morvedre presentó la mejor entrada de toda la temporada y empujó sin descanso hasta el último segundo. Una atmósfera que emocionó al propio Guillem Beltrán en su despedida del curso:
“El mensaje final es gracias. Gracias a la afición, porque nos ha llevado en volandas durante toda la temporada y hoy el llenazo ha sido increíble. Gracias a mi cuerpo técnico y, sobre todo, gracias a los futbolistas. Nunca he estado en un equipo como el de este año y nunca me he sentido tan feliz como me han hecho sentir estos jugadores.”
Hoy termina una temporada.
Pero también termina naciendo algo mucho más grande.
Porque este equipo ha conseguido devolver la ilusión.
Ha conseguido unir a una ciudad.
Ha conseguido que el Nou Camp de Morvedre vuelva a latir como hacía tiempo que no latía.
Y aunque el sueño del ascenso se escape esta vez, el orgullo por este grupo permanecerá para siempre.
Porque hay temporadas que se recuerdan por los títulos.
Y otras, como esta, que se recuerdan por lo que hicieron sentir.
Gracias, saguntinismo.








